
Henkel comenzó muy pronto a tener en consideración las cuestiones sociales y ambientales y a tomarse muy en serio las expectativas públicas. A lo largo de sus 130 años de historia, la compañía ha demostrado su compromiso con la protección del medio ambiente, así como en lo relativo a la seguridad y salud tanto de sus trabajadores como de sus clientes. A modo de ejemplo, ya en 1959 la empresa introdujo comprobaciones ecológicas regulares de sus detergentes y productos para la limpieza del hogar. En 1991, Henkel fue una de las primeras empresas en firmar la Carta de las Empresas para un Desarrollo Sostenible, de la Cámara de Comercio Internacional (ICC).
En su Visión y sus Valores, Henkel declara su dedicación a la sostenibilidad y su responsabilidad social corporativa. Al reconocer la necesidad de armonizar los objetivos económicos, ecológicos y sociales, la empresa acepta de forma activa su responsabilidad en el ámbito de influencia que le corresponde, contribuyendo así a la implementación de soluciones sostenibles a escala global.
La base del trabajo de nuestra empresa consiste en desarrollar productos y tecnologías que hagan que la vida de todas las personas sea mejor, más sencilla y más hermosa. El factor clave para ello es llevar a cabo una actuación responsable a lo largo de toda la cadena de valor.
Como signo visible de este compromiso, Henkel declaró en julio de 2003 su participación en el Pacto Mundial de Naciones Unidas.
Durante décadas, Henkel ha otorgado la máxima prioridad a los aspectos de protección ambiental, seguridad, salud y calidad. La mejora continua en estas áreas constituye un apartado integral de la Visión y los Valores de nuestra empresa. Por ello, Henkel ha elaborado una serie de normas y requisitos que se implementan en las plantas que la empresa tiene repartidas por todo el mundo. Su implementación es verificada regularmente a través de auditorías internas y comprobaciones externas.
La extraordinaria calidad de nuestros productos no conlleva solamente una mayor comodidad y un elevado rendimiento: implica, además, la seguridad integral y la compatibilidad ecológica de los productos. El hecho de que los clientes, así como los consumidores, prefieran nuestros productos puede depender del hecho de que los productos y las tecnologías de Henkel hayan sido verificados rigurosamente para garantizar que, siempre que se utilicen convenientemente, sean completamente seguros para la salud y el medio ambiente.
Los riesgos potenciales asociados a los nuevos productos son evaluados sistemáticamente desde las fases iniciales de investigación y desarrollo. Los principios de sostenibilidad y responsabilidad social corporativa se incluyen desde el inicio en nuestros proyectos de investigación y en el desarrollo de nuestros productos.
El lápiz adhesivo de Pritt, que no contiene disolventes, celebró en 2004 su 35 aniversario. Con unas ventas que superan la cifra de mil millones de unidades, supone un enorme éxito, tanto desde el punto de vista económico como ambiental. Obviamente, Henkel ha establecido una prioridad especial para la compatibilidad ecológica y la seguridad de este producto, teniendo en cuenta particularmente que su uso es muy frecuente por parte de los niños. El lápiz adhesivo de Pritt ha sido homologado con la normativa europea más estricta en materia de seguridad infantil. No es tóxico; no contiene disolventes ni PVC.
El lápiz adhesivo de Pritt es un buen ejemplo de como, hace ya mucho tiempo, Henkel sustituyó los materiales crudos procedentes de grasas minerales por materiales crudos renovables mucho más adecuados. En 1991, Henkel comenzó a desarrollar alternativas para una amplia variedad de materiales crudos. La posibilidad de encontrar un material crudo sustitutivo que pudiera reducir la dependencia con respecto a la polivinil pirrolidona (PVP), procedente de grasas minerales, también resultaba interesante desde el punto de vista económico, debido a la escasez de proveedores que suministraban la PVP, mientras la demanda de este producto era enorme. La calidad de los lápices adhesivos que se produjeran sobre la base de materiales crudos alternativos debía ser, como mínimo, igual que la del producto existente. Se descubrió que el éter de almidón podía constituir un material alternativo apropiado, ya que el almidón tiene buenas propiedades adhesivas cuando es sometido a un tratamiento químico adecuado. Tras un periodo de desarrollo y una fase de pruebas que duró dos años, los estudios de consumo concluyeron y se produjo la primera generación de lápices adhesivos de Pritt elaborados a base de almidón. En el año 2000, la PVP fue sustituida por completo. Henkel es el único proveedor mundial de lápices adhesivos elaborados a base de almidón.
La compatibilidad de los productos y las tecnologías de Henkel con la salud y el medio ambiente se evalúan con gran detalle. Esto supone analizar las propiedades de cada uno de los ingredientes por separado, sus respectivas concentraciones en el producto y las condiciones en las que se ha de utilizar éste. Si, a pesar de que el producto haya sido correctamente empaquetado y cuente con unas detalladas instrucciones de uso, es utilizado de manera inadecuada o se produce algún percance, los clientes y los consumidores de Henkel siempre pueden ponerse en contacto con nuestro servicio de atención al cliente o con nuestras líneas especiales de atención a emergencias.
Servicio de atención al consumidor: E-Mail